Iglesia de Santa Ana

La iglesia de Santa Ana data de finales del siglo XVI o principios del XVII, creada como parroquia en 1505 y bajo el nombre de "Parroquia de Santa María de Algarrobo, Salares y Menscalera", actualmente se encuentra bajo la advocación de Santa Ana aunque parece ser que también durante algún tiempo lo estuvo bajo la de San Andrés (según recogen algunos documentos).

Para encontrar el origen de la iglesia de Santa Ana, hay que remontarse a la edad media cuando los musulmanes, huyendo de las posibles invasiones que podían sufrir, trasladaron lo que fue el asentamiento primitivo (sobre todo ibérico y fenicio) desde la zona costera, Trayamar y el Morro de Mezquitilla, hasta el emplazamiento actual de la localidad. Una vez se asentaron en el valle que hoy acoge al municipio, como era frecuente en poblaciones y alquerías, las casas se situaron en torno a la mezquita, dando origen a lo que actualmente es el casco histórico de la villa. Cuando los cristianos tomaron la zona de la Axarquía, aquí, al igual que en la mayoría de las localidades vecinas, destruyeron las mezquitas y sobre ellas construyeron sus iglesias.

No obstante, ya en 1505, se constituye como parroquia y sin embargo, los datos históricos datan a la iglesia como de finales del XVI o principios del XVII, habiendo por tanto una diferencia de casi un siglo. Algunos autores señalan que la causa de este desfase puede ser bien porque se tardara en construir o bien porque se rehizo la primitiva, hecho por el cual su estructura se asemeja más a la de esa época que a la de principios del siglo XVI.

Durante la sublevación morisca que azotó fuertemente a todas las localidades pertenecientes a Benthomiz, éstos atacaron la mayor señal de identidad de los cristianos, sus iglesias, destruyendo e incendiando la mayoría de ellas, produciendo tales destrozos que la iglesia de Algarrobo tuvo que ser reconstruida produciéndose por tanto esa diferencia de fechas. Posee planta de cruz latina y consta de tres naves (dos laterales y una central más grande). Las laterales comunican con la principal a través de arcos de medio punto que reposan sobre pilares rectangulares con sus esquinas achaflanadas (influencia renacentista). Posee presbiterio rectangular y el crucero está cubierto de armadura cuadrada de madera y sus naves también poseen armaduras de madera más modernas reconstruidas sobre modelos mudéjares.



Posee dos camarines abiertos de crucero, uno situado a la izquierda del presbiterio y otro en la pared lateral de la nave derecha, con yeserías de estilo rococó. Poseía un gran retablo barroco, de características antequeranas, que fue destruido durante la guerra civil (fotografía que puede encontrar en el archivo Temboury, bien directamente en el propio archivo o bien a través de su página web).

En cuanto a su imaginería, habría que reseñar que la mayoría de imágenes que existen hoy día en la parroquia son posteriores al año 1936, ya que las anteriores fueron destruidas. No obstante, de las que ya no están, podemos reseñar que se sabe que había un nazareno de la escuela de Montañés, con cabello natural y de facciones serias y rígidas. Actualmente se conservan varias piezas que también podemos destacar. El actual Jesús Nazareno es de mediados del siglo XX (concretamente 1941) y fue esculpido por Castillo Lastrucci; también se venera una imagen de la Inmaculada en madera, de escuela granadina, del siglo XVIII. Expuesta al culto existe también otra Inmaculada, de pequeña estatura, realizada en madera policromada del siglo XVII y atribuida a Alonso de Mena. Podemos destacar también una imagen de vestir de la Virgen de los Dolores, datada del siglo XVIII ó XIX (aunque un posterior estudio para su restauración sitúa su origen posiblemente en el siglo XVI, pese a que su datación se establezca dos o tres siglos después por las numerosas modificaciones que al parecer ha sufrido según las épocas), de hecho existen documentos del siglo XVI que ya hablan de un camarín destinado a albergarla. Esta imagen posee una gran devoción popular en el pueblo debido a su enorme belleza (de hecho algunas cofradías de Málaga trataron de llevársela para procesionarla en la capital a principios y mediados del siglo XX) y se caracteriza por sus rasgos juveniles y su expresión de dolor entremezclado con alegría que hace que en el pueblo circule la leyenda de que existen dos caras, ya que la misma imagen se procesiona los cinco días de Semana Santa del pueblo y su rostro parece expresar dos sentimientos tan contradictorios como el dolor del Viernes Santo y la alegría del Domingo de Resurrección.

Como datos curiosos, en el Diccionario Geográfico de Gaspar Madoz de 1846, se hace referencia a dicha iglesia: “una iglesia parroquial de real patronato, situada en el centro del pueblo, bajo la advocación de Sta. Ana; tiene una torre de unos 72 pies, poco más o menos, de elevación, y en ella un reloj que en el día se halla parado; está servida por un cura párroco de presentación del diocesano; un teniente del nombramiento del mismo, y un clérigo particular...”. Sin embargo, en la descripción se hace mención a un reloj situado en su torre que creo es un error o confusión con la iglesia de alguna población vecina ya que los cuatro relojes que en la actualidad culminan el cuerpo de la torre fueron añadidos en los años sesenta (no estoy seguro si fue en 1963 ó 1967) con la pretensión de embellecer el pueblo y conseguir así el premio de embellecimiento provincial que sí conseguiría en 1975.

El cementerio se situaba, al parecer, delante de la iglesia, en lo que actualmente es la calle o plaza que hay frente a su puerta, y bajo su suelo, hasta el siglo XVIII ó XIX, cuando se construyó el cementerio municipal. Así lo demuestra el mapa existente del catastro de 1752, donde frente a la iglesia se dibuja un cementerio y la gran cantidad de restos humanos que se extrajeron cuando se cambió la solería del interior de la iglesia.